WeWork ofrece la posibilidad, a sus actuales y futuros miembros, de utilizar cualquier edificio del mundo sin costo

Muchos vieron la aparición del COVID-19  como  el tiro de gracia para las empresas que ofrecen espacios de trabajo, pues se supuso que el teletrabajo llegaría para quedarse y que las oficinas como las conocemos, habían muerto.

Durante los últimos seis meses tuvimos que convivir con una pandemia que aún no sabemos hasta cuando nos acompañará. Este tiempo nos sirvió para evaluar las desventajas que nos trajo el implementar el teletrabajo, al ir descubriendo algunos hechos que impactan a las personas y a las empresas. Pérdida de identidad corporativa, desorden de horarios, declive en procesos de innovación, desconexión entre compañeros de trabajo,  por nombrar algunos, fueron los aprendizajes que líderes de empresas de todo el mundo concluyeron.

Por lo tanto, la pandemia realmente lo que hizo fue acelerar una reevaluación profunda del concepto de lugar de trabajo. Definitivamente, la oficina tradicional nunca volverá a ser vista como el único lugar donde se pueda trabajar, y su papel como lugar de encuentro, conexión humana y fomento de la innovación (con todas las medidas necesarias de salud y seguridad) probablemente se encuentra en una posición más valorada. Como proveedor de espacio flexible líder en el mundo, durante la pandemia, WeWork estuvo a la vanguardia de ayudar a las empresas de todo el mundo a adaptarse a tiempos sin precedentes, y su modelo parece en realidad perfilarse como uno de los grandes ganadores luego del COVID-19.

La compañía americana sabe que la flexibilidad será clave para el futuro del trabajo, y se convertirá en un activo importante en tiempos de incertidumbre económica, por ello logró posicionarse como uno de los aliados más importantes de las empresas para reactivar sus operaciones, por las soluciones flexibles que está ofreciendo para enfrentar “la nueva normalidad”, de manera segura.

Los datos globales de la empresa así lo demuestran,  el segmento Enterprise (empresas con más de 1.000 colaboradores) representó más del 50% de los ingresos de WeWork por primera vez en el segundo trimestre de 2020. Las ventas en este segmento se triplicaron en los últimos tres años, de 13 mil puestos de trabajo en el primer trimestre de 2017 a 39 mil posiciones en el primer trimestre de 2020. Como resultado, este segmento de multinacionales,  representan 284 mil puestos de trabajo en las ubicaciones de WeWork alrededor del mundo, una cifra 15 veces mayor que en 2017.

El segmento de las pequeñas y medianas empresas (PYME) también crecieron a nivel mundial, pero la participación de las empresas multinacionales en la actualidad aumenta a niveles que duplican la de las PYMES. “En un momento en el que las empresas de todo el mundo todavía están navegando por los desafíos provocados por la pandemia, vemos cada vez más una búsqueda de soluciones flexibles por parte de estas empresas para que puedan respaldar sus estrategias de adaptación a este nuevo momento“, dice Tomás Calusio, Director de WeWork Argentina.

¿Por qué este fenómeno?

Grandes compañías están reconsiderando sus rígidas o estrategias inmobiliarias, evaluando sus activos y contratos tradicionales firmados generalmente a largo plazo. Hoy están buscando la manera de escalar o disminuir fácilmente según su crecimiento, acorde a como se vayan enfrentando a los desafíos sin precedentes que traerán los próximos 3 años. Los proveedores de espacios de trabajo flexibles como WeWork permiten a las empresas dejar los compromisos inmobiliarios tradicionales a largo plazo, firmar por el tiempo deseado, trabajar en diferentes sedes en un ambiente seguro, diseñado para fomentar la productividad y la colaboración.

Adicional a la revaluación de su estrategia inmobiliaria, las empresas también están reconsiderando la ubicación de su fuerza laboral buscando ofrecerles más opciones. Modelos como el “hub and spoke” (centro y distribución), en donde las empresas tienen una ubicación central  y varios espacios flexibles por la ciudad, dando a sus empleados la opción de trabajar donde les sea más conveniente, para que puedan evitar los traslados diarios en transporte, disminuir riesgos de contagio y al final, y ayudar a mejorar su calidad de vida, llegaron para quedarse.

En ese camino, con el fin de fomentar aún más el modelo de flexibilidad laboral, WeWork lanzó “WeWork All Access”, una nueva solución para que sus actuales y futuros miembros, puedan hacer uso de cualquiera de los más 800 edificios que tienen a nivel global, sin ningún costo adicional. Convirtiéndose esto en una especie de “pasaporte” para poder entrar y tener espacios de trabajo en más de 130 ciudades.

Sabemos que las empresas tuvieron que tomar una serie de decisiones inesperadas en los últimos meses, ya sea porque necesitan tener acceso a un espacio de trabajo limpio, seguro y productivo más cerca de casa o para cambiar su rutina. Por ello, desde ahora nuestras puertas de más de 800 edificios en el mundo están abiertas para actuales y futuros miembros de WeWork“, compartió Tomás Calusio, Director de WeWork Argentina.

Este nuevo servicio complementa los esfuerzos de la compañía por ayudar a las empresas y trabajadores en su adaptación a estos tiempos sin precedentes, para que tengan la posibilidad de elegir un espacio agradable y dedicado a que desarrollen sus actividades laborales, garantizándoles seguridad, limpieza y flexibilidad.

La oficina, como siempre la conocimos, tendrá que cambiar, y en este sentido, WeWork puso especial atención en captar a grandes corporativos que tienen una visión a largo plazo, que desean comenzar a retornar a las oficinas y que buscan dispersar su fuerza laboral para otorgar mayor flexibilidad a sus colaboradores, lo que ya sucede en ciudades como Nueva York o Londres donde la descentralización funcionó bien e incluso muchas compañías también incentivan a sus colaboradores a compaginar el trabajo presencial con laborar desde casa.